domingo, 17 de agosto de 2008

20-01-90 Santiago

Hoy he comprendido muchas cosas, ahora se que yo solo puedo cambiar lo que hay en mi, no en los demás. Debo ir a pasos cortos, dando lo que puedo dar, a la medida de mis fuerzas. Soy yo la que importo en relación a mi misma, si Dios quiere va a darle la salud a Gonzalo y si Él lo quiere realmente. Él está viviendo esta cruz porque estaba escrito que fuera así. Yo lo quiero mucho, mi amor lo ayuda a superarse él, por sanar, pero todo es relativo. En la medida en que me conozco, que me quiero, que avanzo en mi propio descubrimiento y veo lo que hay en mi, voy a ser capaz de seguir sin desmoronarme. No puedo pretender dar más si yo no estoy bien, si no tengo paz. Yo no puedo cambiar lo que me depara el destino, no puedo detener lo que está trazado para mi. Si yo estoy bien lo que me rodea será mas llevadero. Cada hijo es él en si mismo, no lo puedo cambiar, ni lo pretendo. Es lo que yo proyecto hacia ellos y hacia los demás, es lo que cuenta. No puedo subir la montaña a pasos largos, porque me desmorono, tengo que ir a pasos muy cortos, para no caerme tantas veces, para que me duela menos. Ese es mi cometido.

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